+ MISIONERAS DEL CORAZÓN DE MARÍA (3 mártires)



Beatificadas el 28 de octubre de 2007:

- Madre María Magdalena Fradera Ferragutcasas
- Madre Carmen Fradera Ferragutcasas
- Madre Rosa Fradera Ferragutcasas

Las tres eran hermanas de sangre y de hábito.

Como medida de seguridad y prevención ante la caótica situación de España y los sucesos ocurridos en julio de 1936, la Madre General de las Misioneras del Corazón de María dispuso que las Religiosas salieran de los Colegios y se dirigiesen a sus domicilios paternos o de familiares, vestidas con traje seglar.

Las Hermanas Magdalena, Carmen y Rosa llegaron a la casa paterna en Riudarenes donde les esperaba el amor de su familia. En su casa siguieron su vida de oración y piedad, rezando el Oficio Parvo y haciendo meditación y lectura espiritual, a la vez que colaboraban en las tareas de la casa y en los quehaceres agrícolas.

El 25 de Septiembre de 1936 unos cuantos milicianos armados se dirigen a la casa paterna para realizar un registro y llevarse en dinero “una contribución para la guerra”. Fue el primer aviso para las Hermanas. Dos días después, con nocturnidad y alevosía, de madrugada, varios milicianos armados se acercan al domicilio manifestando que vienen a buscar a “aquellas”, en nombre del Comité de Gerona, para que presten declaración.

Los padres y hermanos de las Religiosas hacen a los milicianos algunos reproches, pero ceden al fin, a la vez que las tres Hermanas manifiestan: “Si vienen por nosotras abridlos, estamos dispuestas a morir por Cristo”. Rezan y se asean pues “para presentarse ante Dios hemos de ir limpias de cuerpo y de alma”, según afirma la M. Magdalena. Y añade después: “No nos engañáis, vamos contentas a dar la sangre por nuestro Dios”. A continuación se despiden de sus desconsolados familiares y salen de su casa. Rodeadas por los “valientes” milicianos, son violentadas y empujadas a un taxi camino del martirio. Las conducen a un lugar del bosque de encinas llamado Els Hostalets, en el término municipal de Lloret de Mar (Gerona), y allí, después de numerosas vejaciones y brutalidades, pero defendiendo y conservando su fidelidad a Dios y su virginidad consagrada son cruel y vilmente asesinadas a tiros de fusil y de pistola. Es el 27 de septiembre de 1936.

Los familiares inician la búsqueda de las tres Hermanas y se presentan ante el Presidente del Comité para rogarle les indique el paradero de las mismas. La respuesta fue: “De sacerdotes y monjas no ha de quedar uno solo. Marchaos a vuestra casa, de lo contrario no respondo de lo que va a suceder”. Mientras tanto, el Comité de Lloret de Mar determinó la inhumación de los tres cadáveres, que fue realizada por una patrulla de milicianos y otras personas de diversa filiación política, en una fosa común excavada a tal efecto, y superponiendo los cadáveres en el lugar del asesinato. En el suelo había casquillos de bala del calibre 9 y del 7’65.



El 28 de agosto de 1937 se exhumaron los restos a petición de los padres y fueron trasladados al cementerio del pueblo. El 28 de abril de 1939 los restos mortales fueron trasladados al cementerio de Gerona para ser depositados en los nichos de la Congregación. Finalmente fueron trasladados a la capilla de la Casa Madre en Olot en 1974, junto a la tumba del fundador del Instituto, el R.P. Joaquín Masmitjá.